Es en el contexto de la inspección dimensional donde se enmarca la colaboración con Renishaw Ibérica, empresa especializada en sistemas de fabricación inteligente, metrología industrial y fabricación aditiva. En concreto, TAP incorporó dos máquinas tridimensionales de medición por coordenadas AGILITY® de 5 ejes con cabezal REVO-2 y software MODUS™, una decisión orientada a ampliar las capacidades técnicas del taller, así como su capacidad operativa. Además de las máquinas tridimensionales, la empresa portuguesa dispone de tornos verticales, centros de mecanizado CNC y rectificadoras por electroerosión (EDM), así como de sondas de inspección de Renishaw.
El proceso del taller de motores de TAP comienza con la llegada del motor y su inspección visual inicial, seguida de la retirada de los módulos y del desmontaje hasta el nivel de pieza individual. A partir de ahí, cada componente pasa por una fase de clasificación que combina tres controles críticos: inspección visual, ensayos no destructivos (NDT) e inspección dimensional. “Introdujimos las dos máquinas tridimensionales en la última etapa, donde la precisión y la repetibilidad de los equipos son fundamentales, teniendo en cuenta las tolerancias exigentes”, señala Catatão.

Beneficios del salto a una CMM nativa de 5 ejes
La solución anterior de TAP se basaba en una tridimensional de 3 ejes con casi 30 años de antigüedad. Aunque era funcional, presentaba limitaciones técnicas significativas. “Los principales condicionantes eran la calibración lenta con un número limitado de posiciones, lo que se traducía en dificultades de acceso a geometrías complejas, especialmente en superficies de forma libre”, explica Andre Costa, técnico de Mantenimiento de Aeronaves del área de Mantenimiento de Motores de TAP.
Con las dos nuevas máquinas tridimensionales AGILITY®, la empresa consolidó las ventajas de la medición en 5 ejes. “El cambio tecnológico nos ha proporcionado mayor accesibilidad a geometrías complejas, mayor flexibilidad en los alineamientos y la posibilidad de medir características que antes no podíamos”, valora Costa.
A ello se suma la potencia del modo scanning, que aprovecha la cinemática del cabezal REVO-2 para captar datos de forma continua sobre la pieza, multiplicando la cantidad de información disponible para la toma de decisiones. Por ejemplo, el equipo de TAP pasó de una medición por puntos a una medición por scanning en una pieza concreta y consiguió aumentar la captura de puntos por característica de 80 a 2.000, cubriendo además más elementos de la pieza en cada inspección. El resultado fue una reducción de casi el 75 % en el tiempo de medición.
Además del hardware, la solución integra el software MODUS™ de Renishaw con módulos específicos para aplicaciones aeronáuticas, como Blade Planner para el análisis de álabes. “Blade nos permite una programación más rápida e intuitiva, con generación automática de trayectorias. Además, la integración de características específicas de álabes simplifica mucho la programación y el análisis de los resultados”, explica Costa. En conjunto, estas mejoras tuvieron un impacto positivo en el tiempo que las piezas pasan por el área de inspección.
Para el equipo, este cambio supuso un proceso de adaptación. “Fue un nuevo reto debido a las diferencias en el lenguaje de programación y en la filosofía del software anterior. A lo largo del último año, ha sido posible asegurar la fiabilidad de los resultados de medición, apoyada por un aumento significativo del conocimiento del equipo en el área de la metrología. El soporte técnico de Renishaw ha sido constante y fundamental en esta adaptación”, relata Costa.
Además del beneficio inmediato en precisión y velocidad, la combinación de las máquinas de medición por coordenadas AGILITY®, el software MODUS™ y los cabezales REVO que ya estaban en operación permitió al taller de mantenimiento de motores de TAP ampliar el abanico de componentes inspeccionables, generar más y mejores datos para respaldar las decisiones de reparación y ganar capacidad sin comprometer la seguridad ni la trazabilidad que exige el sector.










