Robots autónomos para fumigación, recolección y logística agrícola
Eurecat ha dado un paso adelante en la modernización del sector agrícola con el desarrollo de robots autónomos diseñados para optimizar tareas clave del campo. Entre ellos destaca ROVAG, creado junto a Geoentec Environment Technologies. Este robot se encarga de la aplicación precisa de productos fitosanitarios en invernaderos y cultivos tutorizados. Gracias a su sensórica avanzada, sistemas de inteligencia artificial y navegación automatizada, ajusta el tamaño de la gota y la aplicación en función del estado real de cada planta, lo que mejora la eficiencia del proceso.
Otro de los desarrollos presentados es el HarvBot, un robot de recolección diseñado con Enkitek. Utiliza tecnologías de visión artificial para detectar frutos, determinar su punto óptimo de maduración y recogerlos mediante un brazo robótico que reproduce la destreza del gesto humano. Esta solución permite automatizar tareas manuales que suelen requerir gran precisión y mano de obra especializada.
Eurecat también ha mostrado una plataforma terrestre autónoma, equipada con sensores de percepción 3D para monitorizar cultivos en tiempo real y transportar fruta en terrenos irregulares. La coordinación entre varios robots se gestiona con la aplicación SOMAgro, desarrollada con el Grupo Saltó, que permite planificar rutas, optimizar operaciones y coordinar el trabajo conjunto en explotaciones agrícolas.
Energía agrovoltaica y regeneración del suelo para una agricultura sostenible
Además de la robótica, Eurecat está impulsando soluciones tecnológicas orientadas a la sostenibilidad agrícola. En el marco del proyecto europeo SYNATRA, ha presentado un innovador sistema agrovoltaico basado en módulos fotovoltaicos semitransparentes fabricados mediante electrónica impresa. Estos paneles permiten generar energía sin interrumpir la actividad agrícola, proporcionando sombra controlada en cultivos y abriendo nuevas posibilidades de integración energética en explotaciones.
Otra línea destacada es la remediación y recuperación del suelo agrícola mediante técnicas biotecnológicas y ómicas, como la metagenómica y la proteómica. Estas herramientas permiten analizar la salud microbiana del suelo, identificar contaminantes y proponer estrategias regenerativas para mejorar su fertilidad. El objetivo es dotar al sector agrícola de métodos avanzados que ayuden a mitigar el impacto del cambio climático y a mantener la productividad a largo plazo.










